El oxígeno medicinal es un insumo vital en clínicas y hospitales, ya que resulta indispensable para el tratamiento de pacientes en cuidados intensivos, emergencias, cirugías y diversas patologías respiratorias. Su correcto manejo no solo garantiza la seguridad de los pacientes, sino también la eficiencia en los servicios de salud.
A continuación, te contamos los principales aspectos que deben tener en cuenta las instituciones médicas al adquirir y administrar oxígeno medicinal.
1. Calidad y pureza del oxígeno
El oxígeno medicinal debe cumplir con estándares internacionales de pureza (generalmente al 99,5%) para asegurar que sea seguro en su aplicación. Las clínicas y hospitales deben adquirirlo únicamente de proveedores certificados que garanticen cumplimiento de normas técnicas y sanitarias.
2. Tipos de suministro disponibles
El oxígeno puede entregarse en distintas presentaciones, dependiendo de las necesidades del centro de salud:
- Balones o cilindros de oxígeno medicinal: ideales para emergencias o áreas específicas.
- Tanques criogénicos: permiten almacenar grandes volúmenes para hospitales con alta demanda.
- Plantas generadoras de oxígeno: una solución sostenible y de bajo costo a largo plazo para instituciones que requieren autosuficiencia.
3. Sistemas de distribución interna
Una vez adquirido, el oxígeno debe distribuirse de forma segura mediante redes de tuberías internas que lleguen a los diferentes ambientes hospitalarios (UCI, quirófanos, salas de hospitalización). La instalación de estos sistemas debe cumplir con estrictos estándares de ingeniería hospitalaria.
4. Seguridad en el almacenamiento y manejo
El oxígeno es un gas inflamable y debe almacenarse bajo condiciones controladas. Es fundamental:
- Ubicar los cilindros en zonas ventiladas.
- Evitar fuentes de calor y chispas cercanas.
- Capacitar al personal en protocolos de manipulación y emergencias.
5. Mantenimiento y control constante
El suministro de oxígeno debe ser continuo y confiable. Por ello, los hospitales necesitan:
- Revisiones periódicas de equipos y válvulas.
- Monitoreo de niveles en tanques y cilindros.
- Contratos con proveedores que garanticen entrega 24/7.
Conclusión
El oxígeno medicinal es mucho más que un insumo: es un recurso crítico que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de los pacientes. Para clínicas y hospitales, garantizar su pureza, disponibilidad, manejo seguro y correcta distribución es clave para ofrecer una atención médica de calidad.

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